“La constelación fascinante”. Sexta entrega de José Miguel Lorenzo Arribas en el Rinconete.

Publicado por El grafito histórico en 16 febrero, 2012 in Artículo
JOSE IGNACIO BARRERA MATURANA
Arqueólogo Colegiado núm. 8.304 del Ilustre Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de Granada
Miembro del Laboratorio de Arqueología y Arquitectura de la Ciudad o LAAC (Grupo de Investigación con código HUM-104 del Plan Andaluz de Investigación).
PRESENTACIÓN
Los estudios sobre este tipo de manifestaciones, denominadas grafitos, grafiti o graffiti, de época medieval y post-medieval, cada vez son más numerosos en nuestro país, estando a la cabeza comunidades como Baleares, Cataluña, Valencia y recientemente Aragón, donde se han desarrollado trabajos de gran interés.
Bien es cierto, que aunque conozco estudios también serios sobre grafitos de otras comunidades, descubiertos en actuaciones arqueológicas o restauraciones de edificios, a una gran mayoría de los publicados, dispersos en la bibliografía, tan sólo se les ha dedicado unas breves líneas, a veces acompañadas de un simple dibujo o fotografía.
El caso andaluz, que es el que más me interesa, podríamos decir que ha seguido esa última trayectoria. Fue a partir de los trabajos realizados con Patrice Cressier (CNRS-Lyon) en Almería, cuando decidí ampliar el marco espacial de estudio de este tipo de motivos de época medieval y post-medieval, localizados tanto en ámbitos rurales como urbanos y sobre soportes murales y pétreos (grabados rupestres).
Como consecuencia de adoptar esta nueva línea de trabajo, han surgido los estudios que he llevado a cabo sobre los grafitos de Madīnat al-Zahrā’ (Córdoba), de la muralla nazarí del Albayzín y los que efectúo actualmente en algunas casas moriscas de ese mismo barrio granadino. A ellos, hay que sumar los estudios realizados sobre los grafitos descubiertos en los castillos de San Miguel y de La Herradura (ambos en Almuñécar) y del Conjunto Monumental de la Alhambra y Generalife, entre otros.
La sensibilidad mostrada por algunos arquitectos y arqueólogos por conservar estas manifestaciones históricas de carácter popular, hasta ahora ignoradas por unos o desechadas por otros, considerándolas como curiosas o incluso extrañas líneas carentes de interés científico, ha dado lugar a que pueda intervenir y conocer de primera mano unos datos históricos, que hubieran desaparecido irremediablemente o en el mejor de los casos habrían caído en el olvido.